Hace unos años, cuando vivíamos ligeros de equipaje y lo único que nos importaba era la próxima fiesta del Tandem, la noche de San Juan marcaba nuestro inicio de verano. Y la noche de San Juan se vivía en San Pedro Manrique (Soria), al calor de las ascuas del paso del fuego. Uno de esos mágicos ritos ancestrales que merece la pena conocer in situ.
Al salir del trabajo al mediodía me he acordado de aquellos 23 de junio. De las aventuras vividas en Tierras Altas. De los conciertos, las verbenas y los partidos de fútbol. De las noches locas que siempre acababan bien, que cantaba La Fuga. De la buena gente de San Pedro. Gente buena.
Author
Carlos C. Ungría
Consultor de Comunicación Financiera y Corporativa, con más de 13 años de trayectoria profesional.